aa |
|||||||||||||||||||||||||||||||
| |
|||||||||||||||||||||||||||||||
|
Volver a Misiones y Obras Sociales Expedición Navidad en las Montañas Esta serie de expediciones nacen como parte de las campañas de apoyo a la Escuela de Potosí, ubicada en las laderas del Nevados de Santa Isabel en el departamento de Caldas, con la invitación de la UAESPNN y la ayuda de nuestros amigos, logramos llevar buzos térmicos a los niños que asisten a estudiar en esta escuela ubicada a 3.800msnm, un recurso valioso para ellos. Luego empezamos a difundir campañas como talleres de pintura, recolección de material didáctico y de estudio, armabamos nuestro muro de escalada en ferias y los niños por practicar no pagaban, más bien recibiamos un vinilo, un pincel, ropa o regalos. Para diciembre de 2001, se dió inicio a la que fue la primera serie de expediciones "Navidad en la Montañas", con el apoyo de la Oficina Administrativa del Parque Los Nevados se lograron llevar 700 regalos recolectados en la ciudad de Pereira... fueron entregados para los sectores de El Cisne, Potosi, Playa Larga, BagaSeca y El Bosque. Antes de empezar a contar esta experiencia, trataré de mostrar las intenciones abriendo el alma de las personas que algún día decidieron hacer algo por sus tierras, por su país, por ese espíritu de patria que ha marcado una nueva cultura por experimentar, una forma de participar y ser dignos de sentirse COLOMBIANOS... Al pasar por las veredas de estas montañas casi nunca se dicen las cosas ya que no hay mucho de que hablar... hay mucho por hacer, senderos para recorrer y una patria por fortalecer. La gratitud esta en los ojos y la sonrisa de los niños que en las pasadas temporadas de Navidad y Año Nuevo del 2002, 2003, 2004 y 2005 tuvieron la suerte de recibir el regalo que les recuerda que son dignos de sentirse parte del presente y futuro de la COLOMBIA que amamos, a ellos y sus familias, la gratitud por participar en la conservación de unos recursos naturales que son indispensables para la vida en nuestras ciudades. Cuando hace ya cientos de días, más de mil, compartimos el idealismo de ayudar a los demás, se crearon fuertes lazos de compromiso y amistad. Algunos, ya fatigados o en otro rumbo, ya no están acompañándonos; otros, que recién nos conocen, vienen a compartir las largas jornadas cruzando montañas, o sencillamente nos traen un presente, o nos dan un apoyo en la realización de la Expedición de Navidad, cuyo objetivo es llegar a los páramos de nuestra COLOMBIA en busca de tesoros, sin ninguna otra pretensión que encontrar la sonrisa de la infancia que vive arrinconada montaña arriba... A nuestros colaboradores, mil gracias y un abrazo con el mundo entero.... Recuerden siempre que la dignidad no se encuentra en ningún lugar, y, sin embargo, está en todos los lugares al mismo tiempo, ni fuera, ni dentro... solamente en el hecho de "ser, haciendo"... así pues, nace esta cultura que encuentra sentido al hacer vivencia dejando de lado los reconocimientos, sin necesidad de tratados que comprometan, el compromiso nace de las almas que van quitando los velos, la mente y el corazón en un lugar al mismo tiempo... encaminados a abandonar las separaciones intelectuales para participar y ser dignos de sentir los colores de una bandera y los aromas de los páramos de COLOMBIA. Crónica de la Temporada 20.05-06 Día 1, Salimos de Bogotá D.C. hacia la ciudad de Pereira (Rda), con el objetivo de reunirnos con dos de nuestros “Partners”, ellos tenian parte de los regalos. Los inconvenientes en la salida de Bogotá y en la vía, no permitieron que llegaramos a una hora acordada. En la madrugada a eso de la 01:00am, recogimos los regalos, hicimos el inventario y a descansar, el transporte que va desde Pereira hasta la vereda El Cedral, parte a una hora muy temprana -06:30am– pocas horas de sueño después de conducir durante 8 hrs. Día 2, nos apresuramos a levantarnos y estar listos, mal dormidos pero animados. La Chiva (bus escalera) pasa puntual, son dos horas de recorrido en las cuales la carretera veredal cruza por los bosques del Santuario de Flora y Fauna Otun Quimbaya y se llega a El Cedral , punto de partida de la caminata. Encontramos allí un par de familias, un par de niños con los que iniciamos la labor. La noticia no muy alentadora, era que no habian mulas de carga disponibles, asi que... a cargar ese monton de regalos... teniendo en cuenta que esta vez ibamos dos “Expedicionarios”. El camino es rocoso, irregular, y muy húmedo, la mayoría del trayecto va paralelo al Río Otún que en esta zona está rodeado de bosques de niebla y montañas con fuertes pendientes que marcan el camino desde los 2100 a los 3900 msnm... a 2 horas de El Cedral se ubica la finca El Ceilan allí hicimos la segunda visita de la jornada, nuevamente una familia hospitalaria, niños felices y un ambiente que solo encontramos en los hogares campesinos. Después de compartirles y un corto descanso, continuamos con la ruta... Ingresando al Parque Regional Natural Ucumari se llega al refugio La Pastora, pero decidimos continuar nuestro camino y hacer campamento donde nos sorprendiera la noche. Sabiamos que disponiamos de poco tiempo para la ruta de la expedición, y nuestra mayor motivación era hacer un poco más de lo que podíamos. Después de esta zona del refugio La Pastora el camino se hace más pendiente, las rocas están sueltas y parece no tener fin... Un breve descanso en un lugar llamado Peña Bonita y continuamos con el ascenso por el sector conocido como Peñas Blancas, preparámos nuestro alimento y caminamos hasta que cae el sol y comienza la noche, un lugar hermoso para acampar con vista espectacular cascada conocida como La Argentina . Una vez armado el Campamento No. 1, disfrutamos de la noche despejada con un firmamento lleno de estrellas, un poco fría... sacamos uno de los regalos, un juego de mesa llamado “Estrategia Naval”, depués de undir todos los barcos de Grace, el cansancio acumulado nos llevó a dormir profundamente, tambien habia que madrugar y estar listos para el camino que iba en ascenso. Día 3, amanecer acompañado de lluvia, debimos esperar un poco para poder salir a levantar el campamento, y una vez pudimos salir, emprendimos el camino de ascenso, pensabamos desayunar en la proxima finca que encontraramos, pero la primera casa que encontramos estaba abandonada... José recordaba que cerca de allí había otra finca, pero al llegar al lugar nos dimos cuenta que también la habian abandonado y derribado... nos esperaba un fuerte ascenso por una via llamada “la agonía”. Cuando volvimos a tomar el camino principal, venían descendiendo unos arrieros con una “recua” (grupo) de mulas de carga, entre ellos habían varios conocidos de las campañas de navidad de años anteriores, les contamos que andabamos haciendo por esos lugares y entonces accedieron a prestarnos una mula de carga para acabar de llevar los regalos. Montamos los morrales en la mula y continuamos con el ascenso hasta la vereda La Secreta , allí compartimos con varias familias cercanas que reunimos en una de las fincas... y por fin, alguien que nos ofreciera un poco de alimento. Este año, ibamos bien de mercado, lo compramos con unos $ 2.500 pesos (1U$), podemos dar la lista del mercado para tres dias: 1 lata de atún, 1 pasta y panes... como ven, ibamos mentalmente preparados para aguantar un poco de hambre, pero lo mejor es que como no habian resultado mulas de carga desde El Cedral, pues no teniamos que cargar mucho mercado, “hay que ver el lado positivo...” Siendo las 03:00pm y la neblina cubria todo el paisaje, decidimos empezar el descenso, no sin antes haber hecho un censo de los hogares que faltaban montaña arriba y separar los regalos para ellos. Recibimos algo de mercado para el camino, el fruto de esas tierras: 1 trucha, 1 libra de papa... m á s tarde la preparar í amos en el campamento. Caminamos hasta que llegó la noche, la idea era recorrer el camino de regreso lo más que podiamos para que el próximo día pudieramos alcanzar el primer transporte en Chiva y regresar temprano a Pereira para descansar y prepararnos para conducir de nuevo a Bogotá. El lugar para el Campamento No. 2 lo ubicamos en un bosque hermoso a orillas de la Quebrada La Pastora... preparamos un poco de comida, la noche estaba muy nublada, hacia mucho frio... que a dormir sin contar estrellas o jugar “estrategia naval”. Día 4, ahora el amanecer estaba acompañado de sol, el canto de gran variedad de aves, el cansancio acumulado y la alegría de haber logrado el objetivo propuesto. Asi regresamos a El Cedral a las 11:00am para tomar el transporte que nos llevaría de regreso a Pereira. Dormimos un poco en la tarde, salimos a recolectar las ventas de algunos almanaques, disfrutamos de un “cucurucho” (helado) y luego de cenar nos disponiamos para conducir hasta Bogotá, llegamos en el amanecer del proximo día, luego de un atascamiento de vehículos a causa de un accidente en la carretera... cansado pero bien, y ya en el camino soñando con la próxima cita con la gente de montaña ..
|
| |||||||||||||||||||||||||||||
. |
|||||||||||||||||||||||||||||||
|
|||||||||||||||||||||||||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|